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sábado, 9 de mayo de 2020

Sebastián Miranda, el esposo de la panadera.

La panadera de la dignidad


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Son muchas las expresiones que se usan en Venezuela, una de ellas es: "el hijo de la panadera" , frase que muchos le dan una connotación de desprestigio, exclusión o baja estima, por ejemplo, cuando alguien se siente ignorado suele decir: "no me toman en cuenta, porque soy el hijo de la panadera"; lo cierto es que la mayoría de los dichos populares, refranes o frases como la anterior, generalmente tienen su origen en algún hecho histórico, en este caso ocurrió que el 16 de abril de 1769, el entonces Gobernador de Caracas y Capitán General, José Solano y Bote convocó una reunión en la Plaza Mayor con el fin de activar los cuerpos de milicias de la ciudad, para cumplir con ese propósito se necesitaba formar los distintos batallones y además nombrar los oficiales que estarían al frente de los mismos, uno de los oficiales designado por el Capitán General, con el grado de Capitán de la sexta Compañía de Fusileros del Batallón de Blancos de Caracas, fue Sebastián de Miranda, padre de quien más tarde será conocido en la historia de Venezuela como el Generalísimo Francisco de Miranda.

lunes, 12 de noviembre de 2018

¡Nada es como ayer!... Nada es igual.

El tiempo pasó sin detenerse y la otrora Diva no se percató.

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¡Nada es como ayer!... Nada es igual.
Las agujas indetenibles del tiempo
no perdonaron las noches de pasión y de lujuria,
que tanto disfrutó la otrora diva del cabaré
y que tanto disfrutaron los que estuvieron con ella.
Aquella fresca aroma a primavera desapareció
para darle paso a lo rancio, nauseabundo y repugnante.
¡Nada es como ayer!... Nada es igual.
Lo terso y delicado de su piel,
la fortaleza de sus brazos y piernas,
la firmeza de sus pechos y hermosos pezones,
la dureza de sus nalgas y lo plano de su abdomen,
su mirada penetrante y su voz sensual…
la otrora inagotable miel de su codiciado panal,
aquellos carnosos y provocativos labios carmesí,
el fino perfume que emanaba de su cuerpo…
quedaron en aquellas felices remembranzas
y en lontananza de aquel recordado lugar.
El quebranto general pasó su factura inclemente,
el evidente deterioro físico y el espejo no mienten.
¡Nada es como ayer!... nada.

Aquel inesperado beso

¡Divino beso que me llevó al cenit! ... pero tan misterioso y profundo como el océano

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Paradisíacas playas de aguas cristalinas,
de oleajes serenos que en su vaivén,
rompen tranquilos, con afinadas notas,
en el pentagrama de la arena blanquecina
que se extiende por toda la costa.

Yo, pequeño mortal ante aquella inmensidad,
pensativo, meditando… disfruto de aquel sublime atardecer,
hermosa playa del litoral; brisa fresca,
arena blanca, mar rojizo… destellante;
mirada fija al horizonte contemplo el ocaso.
A lo lejos, en el aire, ordenadas y planeando,
con admirable destreza, un centenar de gaviotas
adornan el inmenso lienzo de aquella hermosa panorámica.
En tan bello lugar, paraíso terrenal,
bendición celestial, sobresale la esbelta figura
de la linda mujer que emerge del mar,
cual mítica sirena ancestral y de este tiempo.
Sirena y mujer; mujer y sirena,
en simbiosis perfecta camina hasta mí;
sin dejar de mirarme, se inclina y me besa.
¡divino beso que me llevó al cenit!
pero tan misterioso y profundo como el océano.
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martes, 6 de noviembre de 2018

Impío

Hombre fugaz en el tiempo... ser incierto

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Al Principio
Interesante y locuaz,
pero llegó al hastío,
carismático… pertinaz,
de corazón vacío.
¿Altruista?... falaz;
calculador, impío.
Muchos líderes llegan disfrazados con el manto de la nobleza, al principio son agradables e interesantes, luego van dejando ver su talante cruel y su alma baldía. El poder, el dinero, la fama los envilece y a partir de ese momento se tornan peligrosos.
Ante esos seres sombríos, carentes de principios y valores debemos armarnos con la espada de la Verdad y de la Justicia, protegernos con el escudo sagrado de la Luz y darle la batalla moral en el erial de sus corazones.

La Verdad y la Justicia son tan destellantes como el Sol

lunes, 5 de noviembre de 2018

Frase lapidaria

Cada segundo se pronuncian millones de frases en el mundo.

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Winston Churchill pronunció esta frase:
En cada época y en cada rincón de la geografía mundial existen individuos que dejan de ser ellos para convertirse en lo que una doctrina determinada les impone, algunos pierden por conveniencia, por fanatismo o por alguna otra razón, su dignidad como seres humanos; muchas veces valores y principios son vulnerados cuando se trata de asumir posiciones.
Situación similar se está viviendo en Venezuela, muchos se han alejado de sus convicciones por seguir lineamientos ideológicos, o en el peor de los casos, partidistas... por complacer al líder o a la dirigencia de una cúpula política que dicta el lineamiento a seguir así sea violatorio de las leyes, la dignidad y de los derechos humanos.
Hace unos años estuve conversando con un amigo de la infancia que para el momento ejercía un cargo de elección popular, en la conversación le dije que yo era amigo de y mencioné su nombre mas no del funcionario público que él representaba en ese momento, mi amigo me respondió que no compartía esa posición porque el funcionario público y él eran la misma persona. Mi argumento fue que él, como funcionario público, representante de un partido político determinado, responde a los lineamientos que dicta su organización; así sea contrario a sus creencias, lo cierto fue que él no aceptó mi explicación pero pasó el tiempo y hoy su forma de ser y proceder me han dado la razón.
Lamentablemente, la constante disyuntiva política en Venezuela, ha separado a familiares y amigos, el fanatismos exacerbado deja salir bajas pasiones que no ayudan a la fraternidad entre los seres humanos. ¡Basta ya!... Los unos deben tratar de ceder y los otros deben alimentar la TOLERANCIA porque de no ser así jamás habrá punto de encuentro y la situación empeorará cada día. Retomar valores y principios ciudadanos contribuyen a hacer grande a la Nación. No hay tiempo que perder, si queremos salvar a Venezuela debemos remar todos juntos hacia un mismo sitio y que sea nuestra conciencia la que dicte el lineamiento.
No olvidemos que el bienestar del pueblo venezolano, la democracia y la libertad, la justicia real no sesgada, la seguridad personal y jurídica, la paz y la estabilidad política y el progreso de la Nación están primero, así que debemos concienciar con aplomo y madurez que si tenemos que cambiar de principios, de partidos o de dirigencia por la felicidad de nuestra Patria tenemos que ser valientes y hacerlo.